Statement
A través de mi práctica escultórica investigo la relación entre movimiento, forma y tiempo, tomando el giro como un gesto estructural y repetitivo. El torno de alfarero funciona como el eje central de producción y reflexión, un dispositivo desde el cual observo cómo la forma emerge del movimiento continuo. El círculo opera como una matriz formal que permite pensar el tiempo no como una secuencia lineal, sino como un proceso cíclico, acumulativo y reiterativo.
Este enfoque se vincula con planteamientos teóricos que entienden la memoria como una construcción no fija, compuesta por capas que se superponen y se reconfiguran en el tiempo. Desde esta perspectiva, trabajo con contenidos no visibles —recuerdos, ideas y pensamientos— que se manifiestan a través de estructuras geométricas y relaciones cromáticas. La geometría y el color operan como herramientas de traducción de estos estados intangibles, más que como sistemas decorativos.
Mi interés por el movimiento y su materialización se relaciona con una experiencia vital marcada por el cambio constante y el desplazamiento. Estas condiciones han producido una percepción fragmentaria de la memoria, donde las imágenes pierden su temporalidad precisa y se convierten en abstracciones formales. En este contexto, el color funciona como un elemento de anclaje y diferenciación, actuando como acento identitario dentro de una estructura mutable.
La cercanía con la animación tradicional, así como mi formación en diseño, influyeron en el desarrollo de una mirada atenta a la secuencia, la repetición y la simplificación formal. Estos antecedentes se reflejan en el uso de la geometría como un sistema para organizar el movimiento y llevar la experiencia a sus componentes esenciales.
El proceso de trabajo inicia en el torno, donde la forma se construye a partir del giro y se materializa en volúmenes autónomos. Posteriormente, estas piezas se ensamblan, apilan e intersectan generando nuevas configuraciones que remiten a fragmentos de memoria, escenas reconstruidas o estados temporales superpuestos. El color interviene de manera estructural, subrayando planos, marcando ritmos y completando relaciones formales. En piezas como "Geometría de las ideas, 2019" se hace evidente el impulso hacia la abstracción, mientras que en "Itera, 2025" el círculo se transforma progresivamente a través del movimiento.
Mi práctica se sitúa en la exploración del tiempo y la memoria como forma, del color como estructura relacional y del círculo como lenguaje operativo.
